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BANDERA NACIONAL ARGENTINA
                          

Bandera Nacional Argentina de 1818.     

(01) La bandera de Belgrano.
(02) Rosas y la Bandera Nacional
(03) Azul un Ala (CONICET)
(04) Fuentes.
(05) Artículos relacionados.


Escuchar: Himno Nacional Argentino

La bandera de Belgrano.

Belgrano es el creador de la bandera “Azul y blanca” y no la “celeste y blanca” que impusieron Sarmiento y Mitre. La bandera, creada en Rosario el 27 de febrero de 1812 por Belgrano inspirada en la escarapela azul-celeste del Triunvirato, debido al color de la heráldica, que no es azul-turquí ni celeste sino el que conocemos como azul. Nada tuvo que ver el color del cielo con que nos quisieron convencer.

Algunos utilizan el argumento para defender el celeste, por el hecho de que por la “sincera religiosidad de Belgrano”, este debió tomar el celeste de la virgen y no el azul. Sin embargo la “sincera religiosidad de Belgrano” no contradice el hecho de que usara al azul ya que algunos suponen que el azul-celeste de los patricios. fue tomado de la Orden de Carlos III, otros, de la inmaculada Concepción”, y otros que ambos colores (el blanco y el azul) fueron sacados del escudo de la ciudad de Buenos Aires, cuyos colores eran precisamente blanco y azul.” Lo cierto es que el Congreso sancionó la ley de banderas el 25 de enero de 1818 estableciendo que la insignia nacional estaría formada por “los dos colores blanco y azul en el modo y la forma hasta ahora acostumbrados”.

Tampoco fueron “celestes y blancas” las cintas que distinguieron a los patriotas del 22 de mayo, sino que eran solamente blancas o “argentino” que en la heráldica simboliza “la plata”. Fueron solamente blancas. La cinta azul se agregó como distintivo del Regimiento de Patricios. Pero tampoco era celeste, sino tomados del azul y blanco del escudo de Buenos Aires.

Bandera Nacional Argentina de 1830.     

Azul y blanca fue la bandera que flameó en el fuerte de Buenos Aires, en Ituzaingo durante la guerra con brasil, y en la guerra del Paraguay. En 1813, Artigas le agregaría una franja colorada (punzó) cruzada para distinguirse de Buenos Aires sin desplazar la “azul y blanca”. La bandera cruzada fue usada en Entre Ríos y Corrientes. La cinta punzó fue adoptada por los Federales, mientras los Unitarios, para distinguirse, usaron una cinta celeste, y no el azul de la bandera. Cuando Lavalle inició la invasión “libertadora” contra su patria apoyado y financiado por Francia,(Guerra franco-argentina ) también uso la bandera “celeste y blanca” para distinguirla de la nacional... “ni siquiera enarbolaron (los libertadores) el pabellón nacional azul y blanco, sino el estandarte de la rebelión y la anarquía celeste y blanco para que fuese más ominosa su invasión en alianza con el enemigo” (Coronel salteño Miguel Otero en carta Rufino Guido, hermano de Tomas Guido, el 22 de octubre de 1872. Memorias. ed. 1946, pág. 165).


Rosas y la bandera Nacional

Bandera de Vuelta de Obligado.     

Rosas, para evitar que al desteñirse por el sol, se confundiera con la del enemigo, la oscurece más, llevándola a un azul-turquí. ¿Por qué Rosas eligió el azul turquí? Por varias razones: porque el “azul real” es más noble y resiste por más tiempo, al sol, a la lluvia, etc. El Restaurador pensó que el color argentino era el azul, porque asi lo estableció el decreto de la bandera nacional y de guerra del 25 de febrero 1818, y también porque el celeste siempre fue el color preferido de liberales y masones. Fue la bandera que, sin modificarse la ley flameó en el fuerte, en la campaña al desierto (1833 – 1834) en la Vuelta de Obligado y en El Quebracho en 1845,) y la misma que fue saludada en desagravio por el imperio inglés con 21 cañonazos.

El 23 de marzo de 1846 Rosas le escribió al encargado de la Guardia del Monte, diciéndole que se le remitiría una bandera para los días de fiesta, agregando que "...Sus colores son blanco y azul oscuro con un sol colorado en el centro y en los extremos el gorro punzo de la libertad. Esta es la bandera Nacional por la ley vigente. El color celeste ha sido arbitrariamente y sin ninguna fuerza de Ley Nacional, introducido por las maldades de los unitarios. Se le ha agregado el letrero de ¡Viva la Federación! ¡Vivan los Federales Mueran los Unitarios!".

La misma bandera se izó en el Fuerte de Bs.As. el 13 de abril de 1836 al celebrarse el segundo aniversario del regreso de Rosas al poder. La misma bandera que Urquiza le regala a Andrés Lamas y que hoy se conserva en el Museo Histórico Nacional de Montevideo.

Rosas, quiso que las provincias usaran la misma bandera y evitaran el celeste, y con ese propósito mantuvo correspondencia, entre otros, con Felipe Ibarra, gobernador de Santiago del Estero, entre abril y julio de 1836. "Por este motivo debo decir a V. que tampoco hay ley ni disposición alguna que prescriba el color celeste para la bandera nacional como aun se cree en ciertos pueblos." (José Luis Busaniche) "El color verdadero de ella porque está ordenado y en vigencia hasta la promulgación del código nacional que determinará el que ha de ser permanente es el azul turquí y blanco, muy distinto del celeste." Y le recordó que las enseñas nacionales que llevó a las pampas y la del Fuerte, tenían los mismos colores, y que las mismas banderas para las tropas fueron bendecidas y juradas en Buenos Aires.

Rosas uso la azul y blanco y le adicionó cuatro gorros frigios en sus extremos, según Pedro de Angelis, en honor a los cuatro acontecimientos que dieron nacimiento a la Confederación Argentina: el Tratado del Pilar del 23 de febrero de 1820)(que adoptó el sistema Federal), el Tratado del Cuadrilátero (de amistad y unión entre Bs.As y las provincias) la Ley Fundamental de 23 de enero de 1825 (que encargo a Bs.As. las relaciones exteriores y la guerra) ), y el Pacto Federal del 4 de enero de 1831 ( creación de la Confederación, a la que se adherían las provincias)

(ver Las banderas de Rosas)

Expulsado Rosas en Caseros, Sarmiento adopta el celeste unitario en vez del azul de la bandera nacional. En su “Discurso a la Bandera” al inaugurar el monumento a Belgrano el 24 de septiembre de 1873 señaló a la enseña de la Confederación como un invento de bárbaros, tiranos y traidores, y en su Oración a la Bandera de 1870, denigra la “blanca y negra” de la Vuelta de Obligado diciendo además que ” la bandera blanca y celeste ¡Dios sea loado! no fue atada jamás al carro triunfal de ningún vencedor de la tierra”. Y si alguna vez fue atada al carro de algún triunfador, se lo debemos a Sarmiento y no al Restaurador. Tampoco la celeste y blanca de Sarmiento recibió saludo de desagravio de ninguna potencia imperial. Mucho menos la de Mitre.

Mitre se basa en el “celeste” basándose entre otros argumentos en un óleo se San Martín hecho en 1828, como si el color adoptado por un artista fuera argumento suficiente. El general Espejo, compañero de San Martín, en 1878 publicaba sus Memorias del y recordaba como azul el color original de la bandera de los Andes conservada desteñida en Mendoza. Pero Mitre, que siempre interpretó las cosas como le convino, lo atribuyó a una “disminuida memoria del veterano”.

En 1908, ante la confusión existente y a pedido de la Comisión del Centenario, se estableció el color azul de la ley 1818 para la confección de banderas. Sin embargo, siguió empleándose el celeste y blanco, en lugar del la gloriosa “azul y blanca” La misma bandera que acompaño a San Martín en su gloriosa gesta Libertadora y la misma que acompaño los restos del propio Rosas en Southampton.


Azul un Ala (CONICET)

Bandera del Templo de San Francisco,Tucumán.     

Químicos del CONICET analizaron una de las banderas argentinas preservadas de mayor antigüedad y revelaron el color original de sus extremos inferior y superior: azul de ultramar.

En febrero de 1812 Manuel Belgrano, jefe del Regimiento de Patricios desde noviembre del año anterior, se encontraba en Rosario a orillas del Río Paraná al mando de las baterías Independencia y Libertad para contener posibles avances de las fuerzas realistas desde Montevideo. En esta circunstancia, debido a la necesidad de poder distinguir las tropas propias (las patriotas) de las enemigas (las realistas), creó la escarapela y enarboló por primera vez la bandera que con el transcurso del tiempo sería la argentina. Poco después, el otrora vocal de la Primera Junta marchó hacia Jujuy para hacerse cargo del Ejército Auxiliar del Perú.

Los colores de aquel pabellón son todavía motivo de polémicas historiográficas: mientras algunos afirman que era blanco y celeste (o sea, la tonalidad que hoy conocemos bajo ese nombre), otros replican que era blanco y azul. Para aportar a la resolución de esa controversia, científicos del CONICET en el Centro de Química Inorgánica (CEQUINOR, CONICET-UNLP) – junto a investigadores de la Universidade Federal de Juiz de Fora (Brasil) – analizaron espectroscópica y químicamente hebras de la bandera argentina que según algunos historiadores resulta ser la conservada más antigua, la del Templo de San Francisco en Tucumán, y concluyeron que los extremos superior e inferior eran azules, más precisamente de un tono correspondiente al pigmento azul de ultramar.

La bandera en cuestión fue ordenada por Bernabé Aráoz, primer gobernador intendente de Tucumán y síndico del Templo de San Francisco en aquella provincia. En aquella insignia podía leerse en letras mayúsculas y amarillas: ‘A la Escuela de San Francisco, Tucumán 1814, Donó Bernabé Aráoz’. Los investigadores también determinaron que el material de la pintura usada para esta inscripción fue crocoita, un mineral de cromato de plomo (PbCrO4).

“Si bien esta no es la bandera que se izó en febrero de 1812 a orillas del Paraná, hay motivos para creer que Aráoz debe haber tomado el modelo de su creador, a quien era cercano. Fue el tucumano quien tras el Éxodo Jujeño lo habría convencido en el paraje de La Encrucijada para enfrentar las tropas realistas en su provincia y no en Córdoba, como había ordenado el Primer Triunvirato. Además, Aráoz recibió comentarios laudatorios por parte del jefe del Ejército del Norte tras la Batalla de Salta en febrero de 1813”, afirma Carlos Della Védova, investigador superior del CONICET y director del CEQUINOR, a cargo de la investigación recientemente publicada en la revista Chemistry Select.

Un tercer dato que se pudo verificar en esta investigación es que el pabellón donado a la Escuela de San Francisco estaba hecho con seda. Claro que la bandera resguardada en Tucumán y las muestras a las que tuvieron acceso los investigadores están lejos de conservar su color original.“Hoy son prácticamente incoloras por efecto del deterioro debido a la luz y la atmosfera de Tucumán a lo largo de los años. El polvillo que se genera en la cosecha de la caña de azúcar (zafra) resulta ser un testigo actual de la contaminación a la que fue expuesta esta reliquia”, apunta Della Védova.

Los investigadores tuvieron entonces que proyectar los colores originales a través de la detección de los componentes de las muestras mediante fluorescencia de rayos X, espectroscopia Raman y análisis químicos.

“Lo que hicimos fue analíticamente exponer a una hebra de la bandera al ataque de ácido clorhídrico relativamente concentrado y vimos cómo disminuían en conjunto todos los componentes del lapislázuli, o azul de ultramar”, comenta el investigador.

Los investigadores pudieron proyectar un código para el color de los extremos de la bandera y el de la inscripción en amarillo en la escala RGB -que en inglés significa Rojo, Verde y Azul-. Este modelo permite representar colores a partir de coordenadas que toman en cuenta valores en la adición de los tres colores de la luz primarios. Mientras los valores del azul de ultramar son R: 10, G: 63 y B: 122, los del amarillo de cromo de las letras son R: 255, G: 204 y B: 15.

Finalmente, el análisis de los materiales también permitió constatar que se realizaron sobre la bandera tratamientos para intentar protegerla de la acción corrosiva del tiempo. “Pudimos comprobar que fue tratada uniformemente con una sal de estaño. Esto debió servir para cuidarla, por ejemplo, del ataque de las polillas y coincide con lo que nos dijo Cecilia Barrionuevo – la persona que nos facilitó las muestras- quien nos señaló que la bandera había sido tratada para su preservación”, cuenta Della Védova.

Barrionuevo es la restauradora de la Casa Histórica de la Independencia en Tucumán y calcula que la bandera debe haber estado alrededor de 70 años expuesta en el Templo de San Francisco, al lado del altar, hasta que en 2012 la bajaron para tratarla. “Estaba arrugada debido a que el marco en el que la habían colocado era de un tamaño mucho menor al de la bandera, pero colocada de tal modo que se vieran la fecha y el lugar de la inscripción”, explica. Barrionuevo también cuenta que hay registros de que en 1920 fue remendada con un paño que se le agregó con el objetivo de consolidarla.

En definitiva, el análisis por medio de fluorescencia de rayos X, de espectroscopia Raman y análisis químicos de una hebra de una pieza histórica como la bandera argentina del Templo de San Francisco posibilitó determinar datos precisos sobre este objeto -el material de su confección, el color original de los extremos y de la inscripción así como el tipo de tratamiento que recibió para su preservación-, pero fundamentalmente permite inferir cómo era el pabellón izado por Belgrano en 1812 a orillas del Paraná.

Era azul de ultramar y blanco.

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Fuentes:

- José Maria Rosa - Historia Argentina.
- Corvalán Mendhilarzu, Dardo: “Los Colores de la Bandera Nacional”. Hist. de la Nac. Arg.
- Ramallo, Jorge María: “Las Banderas de Rosas”. Rev. J. M. de Rosas, N' 17.
- Fernández Díaz, Augusto: “Origen de los Colores Nacionales”. Revista de Historia, Nº 11.
- Ramírez Juárez, Evaristo: “Las Banderas Cautivas”.
- La Gazeta Federal www.lagazeta.com.ar

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Fuente: www.lagazeta.com.ar



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