Home
Home


LA DERROTA (1945)
                          

Berlín, Alemania. 1945.    
Segunda guerra mundial.    
Berlin 1945


(01) Repliegue Aleman
(02) La caída de Alemania
(03) La entrega de Europa
(04) Los deportados
(05) George S. Patton
(06) Fuentes.
(07) Artículos relacionados.

Repliegue Aleman

En marzo y abril de 1945, Hitler fue moviendo todo lo que quedaba de tanques, cañones y aviones, para detener el avance comunista sobre el centro de Europa.

En esos meses también quedaban terminados 1.294 aviones a chorro Me-262 alemanes, pero ya no pudieron volar por falta de combustible y porque muchos aeródromos se habían perdido en el oeste.

Experimentados pilotos de vuelos nocturnos, como el coronel Helmut Lent, con 110 aviones enemigos derribados; o de caza diurna, como el comandante Walter Nowotny, con 258 aviones abatidos; como el comandante Heinrich Ehrler, con 204 derribos, o como el teniente Anton Afner, también con 204 adversarios abatidos, perecían en desesperados combates.

Otros pilotos experimentados, ya sin equipo de vuelo, se alistaban en la infantería, en el frente antisoviético. La Luftwaffe había perdido 150.000 hombres, incluso 70.000 del personal de vuelo. Muchos de sus miembros daban en tierra la última batalla.

Hitler se atrincheró en Berlín, donde los bombardeos habían destruido 2.254.000 viviendas y dado muerte a 490.000 civiles. El área destruida de Berlín y de otras grandes ciudades alemanas era mayor –ciudad por ciudad- que la destruida después por la bomba atómica en Nagasaki.

A mediados de abril los soviéticos embestían sobre el río Oder, a 60 kilómetros de Berlín, y en todo el frente, con 41.000 cañones, 6.300 tanques y cañones motorizados, y 8.000 aviones.

Hitler había retirado casi todo el equipo pesado del frente occidental y lo lanzaba a la batalla contra los soviéticos, a los cuales les oponía 8.000 cañones y 1.200 tanques.

En ese momento la tropas americanas del 3º y 9º regimientos llegaban hasta el río Elba, 65 kilómetros al oeste de Berlín. Podían seguir avanzando más el oriente y ocupar casi toda Alemania. Tenían el camino libre, pero aunque Roosevelt acababa de morir el día 12, la camarilla heredera encabezada por Harry S. Truman, prohibió que las fuerzas americanas avanzaran más.

El más distinguido de los generales americanos, George S. Patton, comandante del tercer ejército, creyó su deber seguir adelante y cruzó el río Elba, pero inmediatamente recibió órdenes de retroceder. ¿Por qué –se preguntaba- Occidente está cediéndole a los comunistas la ocupación de gran parte de Alemania? ¿Por qué a los soldados americanos se les había empeñado hasta la muerte para que rompieran sucesivamente dos frentes alemanes en Occidente y luego se les impedía ocupar territorio cuando prácticamente ya no había resistencia?...

Entretanto, Berlín libraba la última batalla contra el comunismo.

Casco de las SS alemanas    
Segunda guerra mundial    

Casco SS


La caída de Alemania

El español Antonio Ansuátegui, que entonces se encontraba en la capital alemana, refiere que por todas partes se veían escombros. En algunos de éstos, un soldado alemán escribió un letrero: “Vuelvo al frente. He estado con permiso. ¿Dónde están? Escríbanme” … Sobre la pared de otra ruina: “Aquí descansa la familia Z, que sucumbió entera en el bombardeo del 3 de abril”…

“Es indudable –agrega Ansuátegui- que la llegada del Fuehrer produjo un movimiento de entusiasmo… Un levantamiento de la moral en los combatientes que tuvo muchas manifestaciones el día del cumpleaños de Hitler, día del cual incluso muchas ruinas estaban engalanadas con las banderas de la cruz gamada”.

También refiere que llegaban informes de las matanzas y vejaciones que realizaban los soviéticos en la zonas que iban ocupando, y eso enardecía los ánimos de Berlín. Entre éstos figuraban algunas unidades extranjeras SS, belgas y francesas, que combatían contra el comunismo. Fue una coincidencia curiosa que los tres últimos soldados condecorados por Hitler pertenecían a batallón francés Carlomagno SS.

SS es la abreviatura de Schutzstaffel, que quiere decir “tropas de protección”. Las SS tenían mayor preparación política anticomunista y en ciertos aspectos una disciplina más severa. En sus filas sirvieron voluntarios de toda Europa, incluso 45.000 rusos, 55.000 holandeses, 20.000 franceses, etc. En total hubo 41 divisiones SS, y después del arma submarina, tuvieron el segundo lugar en porcentaje de muertos.

Los habitantes de Berlín veían con entusiasmo la llegada de las unidades que Hitler retiraba del frente occidental para oponerlas al avance comunista. “También pasaron –dice Ansuátegui- los tanques Tigre y Tigre Reales conducidos por jóvenes casi niños que marchaban cantando. Yo presencié el paso de estas tropas y puedo asegurar que era conmovedor”.

En las orillas de Berlín, en Hoenigswusterhausen, cientos de tanques soviéticos y alemanes quedaron convertidos en chatarra después de una terrible batalla. Luego, en el sector Frankfurter-Alle, varias columnas soviéticas de tanques fueron flanqueadas y destruidas, pero ahí también se extinguieron los tanques alemanes ante nuevas oleadas de cañones y carros blindados comunistas.

El 23 de abril Hitler ordenó al general Wenck, comandante de los restos del 12º ejército, que rompiera el contacto con las fuerzas angloamericanas y que marchara hacia Berlín. En esa forma el camino hacia Alemania Oriental quedó completamente libre para las fuerzas americanas y británicas, pero éstas no avanzaron. Solo actuaba la aviación aliada bombardeando las líneas defensivas de Berlín para facilitarles el avance a las tropas soviéticas.

Alemania Oriental estaba siendo cedida a los rojos…

En Spandau, cadetes alemanes de 10 a 13 años apenas podían sostener las pesadas armas automáticas, y con todo eso, con su resistencia hasta la muerte, obligaron al enemigo a detenerse… En otros sectores del sur de Berlín hubo cruentas luchas, especialmente en Köpenich, donde los rusos fueron rechazados, pero la lucha alcanzó su máxima ferocidad en las estribaciones del ferrocarril de la S-Bhan. Los bolcheviques lograron apoderarse del último trayecto de la línea, pero los defensores se parapetaron en los túneles y en los trayectos subterráneos y para desalojarlos de ellos, los rusos mandaron inundarlos con agua. (Libros y películas de propaganda atribuyen erróneamente el hecho a Hitler. Antonio Ansuátegui, “Los cien últimos días de Berlín”)

“Barrios enteros estaban en llamas y los esqueletos de los edificios presentaban un aspecto dantesco. El aire era irrespirable, humo denso y polvo rojo de ladrillos que se metía por la boca y la garganta lo invadía todo”.

Adolfo Hitler    

Adolfo Hitler

El día primero de mayo cayó como el más tremendo de los proyectiles sobre la capital de Reich, el comunicado oficial del gran almirante Doenitz, jefe de la marina de guerra alemana, que daba cuenta de la muerte de Hitler:

“Nuestro jefe, Adolfo Hitler, ha caído. Con profunda pena y reverencia se inclina el pueblo alemán. Nuestro jefe había reconocido desde muy temprano el horrible peligro del bolchevismo y consagró su existencia a pelear contra él… Entregó toda su vida al servicio de Alemania, aun más, su lucha contra la inundación bolchevique fue no solo por Europa, sino por todo el mundo civilizado… Con Hitler, uno de los más grandes héroes de la historia alemana se ha ido. Llenos del más orgulloso respeto y luto inclinamos nuestras banderas ante él”.

El almirante Doenitz, el ministro Ribbentrop, el mariscal Goering, el almirante von Friedeburg y Heinrich Himmler hacían gestiones ante Occidente para que cesara la guerra con Inglaterra y Estados Unidos y prosiguiera la guerra alemana ante el marxismo. Pero todo fue inútil.

La rendición incondicional se firmó el 7 de mayo de 1945.


La entrega de Europa

A pesar de la rendición, el general Hilper siguió combatiendo con su grupo de ejércitos en el sector norte del frente antisoviético, hasta el día 8. El mariscal Schoerner continuó la lucha en la región de los Cárpatos. Sus fuerzas, todavía poderosas, eran un obstáculo para la penetración soviética en Checoslovaquia, parte de Rumania, Hungría y parte de Alemania. Combatió hasta el día 14 de mayo, dando oportunidad a los aliados occidentales para que ocuparan esa región, pero no lo hicieron.

A continuación ocurrió un hecho inconcebible: las fuerzas americanas que habían sido detenidas por Roosevelt y Eisenhower en el río Elba, recibieron órdenes de retroceder. Retrocedían en una faja hasta de 210 kilómetros al poniente del Elba la entregaban a la URSS.

De esa manera, partiéndose a Alemania en dos y obsequiándole medio país, con 25 millones de alemanes, al dominio del comunismo.

Junto con esa media Alemania se había cedido al imperio rojo media Europa, con diez países íntegros. En total 133 millones de habitantes.

Alimirante Karl Doenitz    
Jefe de la marina de guerra alemana    

Karl Doenitz

Era el sueño de Lenín… a medias.

Era el sueño del movimiento de infiltración…también a medias.

Se salvaron media Alemania, Dinamarca, Grecia, Noruega, Suecia, Holanda, Bélgica, Francia, Italia, España y Portugal.

Es decir, se salvaba media Europa. La revolución mundial tendría que seguir forcejeando muchos años para tratar de comunizarla.

No había sido del todo inútil el sacrificio del ejército alemán, con sus 6.698.00 bajas. Ni tampoco completamente inútil la resistencia de los civiles, con su millón ochocientos mil muertos y heridos y sus ciudades arrasadas. Ni la muerte de tres millones de civiles más en la Alemania Oriental después de la ocupación soviética, y la deportación de doscientos mil niños a la URSS, para su “reeducación”.

Estos enormes sacrificios impidieron que toda Alemania cayera antes, por lo menos un año antes, y con ella prácticamente toda Europa.


Los deportados

Después de que Truman, Eisenhower y Churchill habían detenido el avance de sus tropas por la Europa central, para cedérsela a la URSS, los soviéticos se apoderaron de Hungría. Moscú pidió entonces que Estados Unidos le entregara a los jefes húngaros anticomunistas que habían buscado asilo en Occidente. Eisenhower ordenó la entrega y muchos de ellos fueron ejecutados. Se trataba de personajes que en el futuro podían ser un obstáculo en la comunización de Hungría.

En Checoslavaquia, los tanques del general Patton habían penetrado hasta Pilzen, a 50 kilómetros de Praga, pero Eisenhower los ordenó que se retiraran. Todo el país fue abandonado para que lo ocuparan las tropas comunistas. El general Bunichenco, ruso anticomunista, encabezaba 23.000 soldados rusos que no quería regresar a la URSS, y al saber el repliegue de Patton se retiraron tras él. Pero Eisenhower ordenó que fueran entregados a la URSS. Muchos se suicidaron.

El militar ruso Vlasow, ex comandante del 2º ejército soviético había combatido un año contra los alemanes. Luego fue derrotado y capturado. En Alemania formó unidades rusas de voluntarios y al terminar la guerra se presentó al cuartel del general Patton, comandante del tercer ejército norteamericano, a pedir asilo. El general Patton gestionaba que a los rusos anticomunistas no se les obligara a regresar a la URSS. Entonces Eisenhower le dijo que le enviara al general Vlasow a su cuartel general, pero en el camino fue entregado a la NKVD. Poco después lo degollaron en la URSS y pasearon su cabeza clavada en un palo.

En el territorio alemán no ocupado por los soviéticos había cinco millones de rusos que no quería regresar a la URSS. No solo eran prisioneros, si no familias enteras, madres e hijos. Eisenhower le ordenó al general Alexander Patch, comandante del 7º ejército, que entregara a todos esos rusos al ejército rojo.

Al general Patch le pareció aquello tan cruel que le pidió a Eisenhower que le diera dicha orden por escrito. Y Eisenhower le ordenó el 20 de diciembre de 1945: “Todos los ciudadanos soviéticos deben ser repatriados sin preguntar si lo desean, y usando en caso necesario la fuerza”.

En muchos casos, efectivamente, fue necesario usar tanques contra aquellos desventurados que se negaban a regresar al paraíso comunista.

General George S. Patton    
Jcomandante del tercer ejército americano    

George Patton


George S. Patton

El general George S. Patton era uno de los militares más distinguidos de Estados Unidos. Interpretando el sentir de muchos compañeros suyos, reprobó esa extraña complicidad con el marxismo, y dijo:

“Yo me sorprendo de los que dirían los muertos cuando supieran que por primera vez en siglos nosotros hemos abierto la Europa central a las fuerzas de Gengis Kahn. Yo me pregunto cómo se sentirían ellos ahora al saber que no habrá paz en nuestros tiempos y que los americanos, aun los no nacidos todavía, tendrán que pelear con los soviéticos mañana, o diez, quince o veinte años a partir de mañana”.

El general Patton se opuso a los abusos cometidos a nombre de su patria, y amenazó públicamente con traspadarse a América y hacer oír su voz al verdadero pueblo americano, informándole las infamias cometidas a la sombra de a bandera americana.

Pero no tuvo oportunidad de hacerlo. Unas semanas más tarde sufrió en extraño “accidente”: su coche fue investido por un camión que se dio a la fuga. El general Patton fue auxilado y para su traslado subido a una ambulancia que as su vez, mientras lo trasladaba, ésta fue envestida por otro camión, resulatando muerto el General Patton. (J.B.p.307)

Más tarde un anuncio oficial comunicaba que el general Patton había muerto en un accidente automovilístico.


Fuentes:

- Salvador Borrego. Infiltración Mundial, p.322.
- Joaquin Bochaca. Historia de los vencidos.p.307
- Castagnino Leonardo. www.lagazeta.com.ar

Copyright © La Gazeta Federal



Ver notas relacionadas:

- Los 30.000 muertos de Rotterdam (Segunda guerra mundial)
- Bombareo a objetivos civiles (Segunda guerra mundial)
- La puerta de escape abierta (Segunda guerra mundial)
- En las puertas de Moscú. 1941 (Segunda guerra mundial)
- Prisioneros rusos campana de 1941 (Segunda guerra mundial)
- Dresden 1945 (Segunda guerra mundial)
- La toma de Berlín (Segunda gerra muncial)
- Alcazar de Toledo (Guerra civil española)
- Cnel.José Moscardó (Guerra civil española)
- Nuevo orden
- Vladimir Putín (Discurso)


Ver en el indice más Historia Argentina.



Fuente: www.lagazeta.com.ar

Compartir en:



La Gazeta FederalLa Gazeta
Federal


HomeLa Gazeta Federal
en facebook



Inicio