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HOLODOMOR: GENOCIDIO UCRANIANO (1932/33)
                          


Holodomor

(01) La tragedia
(02) Nota aclaratoria.
(03) Fuentes.
(04) Artículos relacionados.


Reforma agraria

La reforma agraria en Rusia fue un estrepitoso fracaso que causó la muerte de millones de campesinos, diezmados por el hambre, los fusilamientos y los traslados a lejanos campos de trabajo. Además del fracaso en si mismo del sistema agrario implantado, el régimen comunista, en vez de tecnificar el agro, había decidido expandir su industria, y en particular su industria y equipamiento militar. Para eso necesitaba obtener divisas con la exportación, y lo hizo exportando la producción agrícola a costa de la muerte por hambre de millones de personas. Algunos países occidentales ofrecieron alimentos, pero los bolcheviques, celosos de reconocer su fracaso, lo ocultaron o disimularon.

Ucrania, unos de los "graneros" de Rusia, en 1917 no se integró alegremente a la revolución bolchevique, sino que había intentado mantener su autonomía, y el campesinado, en general pequeños propietarios (kulaks) , se resistía a entregar sus parcelas al Estado para su colectivización. El campesinado fue reprimido y muchos de ellos trasladados a otras regiones y campos de trabajo. Ocho años después de la muerte de Lenin ocurrida en 1924, Stalin decide quebrar definitivamente esa resistencia que había comenzado a generar un renacimiento del nacionalismo ucraniano y fomentaba las aspiraciones para lograr un Estado independiente.

Stalin, un "especialista" en cuestiones de nacionalidades siempre opinó que la "cuestión ucraniana" era, en esencia, una cuestión campesina y que el campesinado constituía la principal fuerza del movimiento nacional ucraniano que intentaba boicotear su política y sus planes. Stalin, georgiano, no tenía ninguna simpatía por los ucranianos, y precisamente cuando para 1929 los bolcheviques decidieron obtener divisas con las exportaciones agrícolas, Stalin, que sospechaba de una nueva intención de autonomía de los nacionalistas ucranianos, no tuvo escrúpulos para incautar toda la producción ucraniana. Hubo confiscación de alimentos y otros bienes, represión y deportación masiva. A consecuencia, en 1932 y 1933 se produjo una hambruna tal, sobre todo en Ucrania, que costó la vida a millones de personas, llegando incluso a escenas de canibalismo.

Se lo conoce como " Holodomor", palabra que proviene del idioma ucraniano, y significa "matar por hambre" (La expresión es ucraniana y consiste, en realidad, del acople de dos palabras: "holod" que significa "hambre", y "moryty" que significa "causar sufrimiento, matar") ( ). El término fue utilizado por primera vez por el escritor Oleksa Musienko en un reportaje presentado a la Unión de Escritores Ucranianos de Kiev en 1988, y no está referido a la muerte por hambre a causa de hechos o catástrofes naturales, sino a la muerte deliberada de una población o grupo étnico.

Por entonces, el gobierno soviético se encontró con serias dificultades provenientes del sector agrario no solo en Ucrania sino prácticamente en toda Rusia. En 1928 la agricultura soviética tuvo un déficit de unas 2 millones de toneladas de grano. El gobierno adujo que el grano estaba siendo acaparado y ordenó la requisa de 2.5 millones de toneladas. El resultado fue que la requisa desanimó a los productores y se produjo incluso menos grano que antes.

La respuesta del gobierno vino al año siguiente, en Noviembre de 1929, cuando el Comité Central del Partido Comunista decidió la colectivización forzosa de la producción agraria. Obviamente la medida produjo grandes resistencias en todas partes y, no en menor medida, en la zona de Ucrania. Los campesinos, obligados a incorporarse a las granjas colectivas y a entregar su producción al Estado – a precios establecidos por el Estado y según cuotas de producción también dictadas por las autoridades – intentaron resistirse guardando para sí al menos lo indispensable para su subsistencia.

Joseph Stalin

El 7 de Agosto de 1932 el gobierno soviético, con la firma de Stalin, promulgó una ley que autorizaba a ejecutar lisa y llanamente a quienes se "apropiaran indebidamente" de lo que ahora ya era "propiedad estatal" o bien, y en el mejor de los casos, a condenar a 10 años de prisión a los infractores si se daban "causas atenuantes".

La ley tuvo como consecuencia una ola de arrestos, ejecuciones y deportaciones masivas. Se condenaron incluso a niños sorprendidos en el momento de tomar un puñado de granos de las tierras que solo hacía poco habían pertenecido a sus padres. Además, la imposición de las llamadas "multas en especie" sobre campesinos individuales y aldeas enteras que no habían cumplido con las exageradas cuotas de producción impuestas por el Estado le permitió al gobierno soviético confiscar – además del grano – todo otro alimento existente.

Durante el otoño de 1932 se confeccionaron listas adicionales que prohibieron la venta de productos tales como querosén, fósforos y otros productos de primera necesidad en concepto de castigo a granjas colectivas y a individuos que se hallaban atrasados en la entrega de las cuotas de producción exigidas. Y después de haber confiscado todo el alimento existente, incluyendo el ganado, las regiones "incumplidoras" fueron prácticamente selladas por las tropas del Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos, o NKVD.

En Enero de 1933 las fronteras de la Ucrania soviética y la región del Kuban fueron cerradas por el NKVD y por destacamentos armados para evitar que los pobladores de la región afectada por la hambruna se desplazaran a otras zonas de la Unión Soviética en busca de comida. Durante las seis semanas posteriores a la resolución que prohibía a los ucranianos cruzar sus fronteras, cerca de 220.000 personas fueron arrestadas por tratar de violar la prohibición. Se prohibió la venta de pasajes ferroviarios o fluviales a los campesinos, y se prohibió que se trasladaran a las ciudades o cambiar su lugar de residencia. Se fomentó la lucha de clases, cargando la culpa en los "kulacs" ( ) para enfrentarlos a los más pobres.



El resultado de todo esto fue la muerte de millones de personas por hambruna, que se conoce como "Holodomor".

La cifra de muertos varía según los autores, pero está entre los siete y diez millones. Los bolcheviques trataron de tapar o disimular la catástrofe, y más tarde hablaron de 1.8 millones. Por su parte Stalin, en conversación privada con Churchill, reconoció una cifra de 10 millones. Por otro lado, muchos pretenden que la hambruna fue consecuencia del fracaso de la cosecha; sin embargo, Rusia exporto 1.6 millones de toneladas de trigo en 1932, y 2.1 millones en 1933, al tiempo que se destilaban cereales para producir combustibles.

El gobierno soviético se negó a reconocer siquiera la existencia de la hambruna y rechazó airadamente la asistencia ofrecida por países occidentales, alegando que era "propaganda anticomunista". Cuando el censo de 1937 revelo la brusca disminución de la población en Ucrania, se persiguió y castigo a los censores. Durante décadas, la catástrofe no existió oficialmente, hasta que se desclasificaron los archivos secretos en 1991. Mientras muchos países se hacían los distraídos, la prensa mundial en general callaba o minimizaba lo sucedido. El corresponsal Walter Duranty escribía en el New York Time, que "... el sufrimiento ha sido hecho con un noble propósito"

A partir de 1980 comenzaron a conocerse los hechos a través de las investigaciones del historiador Robert Conquest y del Instituto Ucraniano de Recuerdo Nacional, pero fue a partir de 1991, con la apertura de archivos de la URSS, cuando se conoció la magnitud de la tragedia.

La escritora Anne Applembaum, en su libro "Hambruna roja. La guerra de Stalin contra Urania", ganador del Precio Pulitzer, deja testimonios desgarradores de lo sucedido.

Holodomor

"A finales de 1932, las estaciones de tren de Ucrania estaban ya abarrotadas de gente raquítica y andrajosa que mendigaba". La gente deambulaba en busca de alimentos, sin conseguirlos. Las calles se llenaron de cadáveres insepultos porque no había fuerza para cavar los sepulcros.

Un testigo ruso recordaba a los niños ucranianos que vagaban por las calles lentamente, exhaustos, en un estado de alucinación "Todos iguales, sus cabezas hinchadas como sandias; sus cuellos delgados como los de una cigüeña; la piel pegada a los huesos como una gaza amarillenta. Y los rostros avejentados".

Otro testigo no podía olvidar a una madre que con un bebé en brazos "Estaba de pie a un lado del camino y su pequeño bebé esquelético, en vez de mamar del pecho seco, se chupaba los nudillos".

Ante la desesperación, hubo escenas de canibalismo. "Pero a los ucranianos les cuesta mucho hablar de ello - dice Happlebaum - Les avergüenza imaginar que algo así pudiera suceder. Incluso en esa situación desesperada, el canibalismo no se consideraba algo normal. Era horrible. Los caníbales eran apresados, Algunos eran linchados". Una reclusa polaca. enviada a una isla prisión, testimonia que "Los niños morían de hambre. Y los padres, muy próximos también a la muerte por inanición, cocinaban los cadáveres de sus hijos y se los comían. La debilidad los sumía en un profundo embotamiento. Luego, cuando se daban cuenta de lo que habían hecho, enloquecían".

Pero el canibalismo no es una vergüenza para el pueblo ucraniano, si no para los responsables de desencadenar y tolerar la tragedia.

Holodomor

Los actuales historiadores ucranianos en general señalan que el objetivo de la hambruna artificialmente creada fue el de destruir la idea nacional en Ucrania, exterminando las élites nacionales y modificar la base social. Stalin, que entre 1917 y 1923 fue Comisario del Pueblo para Cuestiones de Nacionalidades, sabia de estas cuestiones. Parte de la población faltante, fue reemplazada por otros pueblos.

Desde el año 2006, en Ucrania, el Holodomor se conmemora cada cuarto sábado de Noviembre. El 28 de Noviembre de 2006 el parlamento ucraniano sancionó una ley declarando a la matanza como genocidio. El 13 de Enero de 2010 la Corte de Apelaciones ucraniana sentenció que los dirigentes del gobierno soviético habían sido los culpables de ese genocidio. Sin embargo nadie fue sancionado; Lazar Kaganovich, uno de los más notorios culpables de la masacre, falleció en 1991 de muerte natural en su casa, a los 97 años de edad.

Las víctimas o sus descendientes nunca fueron indemnizadas. Si bien una docena de países también han reconocido al Holodomor como genocidio (entre ellos la Argentina), el Parlamento Europeo, las Naciones Unidas y otros organismos internacionales no lo reconocen como tal y lo mencionan solo como “tragedia” o a lo sumo como “crimen de lesa humanidad”.


Nota aclaratoria:

Esto es historia documentada. La transcripción es textual, y no necesariamente implica aceptación, aprobación o coincidencia con lo expresado por cada uno de los autores o documentos transcriptos.
(Ver Nota aclaratoria)


Fuentes:

- La Gazeta Federal. www.lagazeta.com.ar



Ver notas relacionadas:

- URSS Nueva etapa violenta 1928-1932.
- URSS: la gran purga)
- ¿Revolución rusa?

Fuente: www.lagazeta.com.ar

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