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HITLER LE RESPONDE A ROOSEVELT
                          

Franklin D. Roosevelt


(01)
La carta de Roosevelt
(02) Respuesta de Hitler
(03) Fuentes.
(04) Artículos relacionados.


La carta de Roosevelt

En plena discusión germanopolaca, el presidente norteamericano tomó la iniciativa de dirigir una insólita carta a Hitler y Mussolini, en la que, tras constatar “ciertos rumores que esperamos sean infundados, según los cuales nuevas agresiones se preparan contra otras naciones independientes”, preguntaba sin rodeos a ambos estadistas:

“Están ustedes dispuestos a prometerme que sus ejércitos no atacarán los territorios ni las posesiones de las naciones mencionadas?”

A continuación citaba una lista de treinta y un países, y terminaba expresando la esperanza de que el cumplimiento de tal promesa pudiera asegurar, al menos, medio siglo de paz, afirmando que “los Estados Unidos, en ese caso, estarían dispuestos a participar en las negociaciones tendientes a aliviar al mundo de la pesada carga de los armamentos.”

Como hace notar monseñor Giovanetti (Le Vatican et la Paz, p.51), al dirigirse únicamente a las potencias del Eje, el Presidente Roosevelt parecía querer colocarlas a priori en el banquillo de los acusados. Esa desgraciada carta , más que una torpeza y una violación de los usos diplomáticos, era una grosería y una provocación.

Benito Mussolini se encontraba en plena conferencia con Goering y Ciano en Roma cuando le entregaron la carta, y fue entonces cuando Mussolini pronunció su célebre pronóstico: “Efectos de la parálisis progresiva…”, haciéndole eco Goering: “Principios de enfermedad mental” (Conde Ciano. Memorias)


Adolfo Hitler Respuesta de Hitler

La reacción de Hitler fue inmediata. Ordenó a Von Ribbentrop que sus servicios le hicieran las siguientes preguntas a cada uno de los países citados por Roosevelt:

1 - ¿Tenían la impresión que Alemania les amenazaba?
2 - ¿Habían pedido a Roosevelt que les sirviera de portavoz?

Naturalmente esas preguntas no fueron hechas a Polonia, Francia y Gran Bretaña, que se encontraban en pleno forcejeo con el Reich a propósito de Dantzig.

Los 28 países consultados respondieron con una doble negativa.

Ante los Diputados y miembros del Reichstag, Hitler dio lectura, una a una, las respuestas de los Estados consultados, es decir: Suecia, Finlandia, Dinamarca, Noruega, Suiza, Letonia, Estonia, Lituania, Rumania, Bulgaria, Hungría, Yugoslavia, Turquía, Portugal, Irlanda, Irán, Liberia, Ecuador, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Perú, Panamá, Guatemala, Venezuela, Uruguay y Cuba. Fue un discurso de una rara elocuencia, interrumpido con frecuencia por torrentes de aplausos y por las carcajadas de los asistentes. Hitler afirmó:

“Declaro solemnemente que las alegaciones de ataque de Alemania contra territorios americanos no son más que imposturas y groseras mentiras, sin contar que tales alegaciones no pueden salir más que de la imaginación de un loco.”

En el discurso en el Reichstag, Hitler expresó:

"El señor Roosevelt solicita que se le den garantías de que las Fuerzas Armadas almanas no atacarán, y sobre todo no invadirán los territorios o posesiones de las siguientes nacionnes independientes: Finlandia, Lituania, Letonia, Estonia, Noruega, Suecia, Dinamarca, Paises Bajos, Bélgica, Gran Bretaña, Irlanda, Francia, Portugal, España, Suiza, Leichtenstein, Luxemburgo, Polonia, Hungría, Rumania, Yugoslavia, Rusia, Bulgaria, Turquía, Iraq, Arabia, Siria, Palestina, Egipo, e Irán.

Mi respuesta:

Me he tomado la molestia de comprobar que esos Estados mencionados respondan, primero que todo, si es que se sienten amenazados, y segundo, que es lo más importante, si ésta investigación hecha por el presidente americano fue dirigida a nosotos bajo sugerencia o consentimiento.

Sus respuestas fueron en ambos casos negativas, y en algunos casos de manera determinante.

Tengo que hacer la siguiente declaración: el Gobierno Alemán está a peser de todo, preparado para dar a cada uno de esos Estados mencionados una garantía. Dada la condición de que ellos mismos piden una garantia de parte de Alemania, será con absoluta reciprocidad y las correspondientes propuestas viables. En cuanto al número de estados incluidos en la lista del Seór Roosevelt, esta pregunta puede ser tan considerada como establecida desde el principio, partiendo de que ya estamos aliados a ellos o por lo menos unidos por estrechos lazos de amistad.

En cuanto a la duración de esos acuerdos, Alemania está dispuesta a llegar a términos con cada Estado individual, de acuerdo con los deseos de ese Estado.

Pero no quisiera dejar pasar esta oportunidad, sobre todo sin darle al Presidente de los Estados Unidos una garantia, considerando que esos territorios deberían ser para él, causa de aprensión de los Estados Unidos mismos y tambien de los demás Estados del continente americano. Y yo aquí solemnemente declaro que todas las afirmacines, las cuales han circulado libremente, acerca de un ataque o invasión alemana en territorio americano, francamente son fraudes y mentiras. Aparte, el hecho de que tales afirmaciones sean ciertas como posibilidades mlitares, solo podrían ser producto de la más enferma imaginación.

A raiz de que Inglaterra hoy, en la prensa y oficialmente mentiene la idea de que Alemania debe ser opuesta en toda circunstancia; y de que se confirma esto con la política familiar circunvalar, las bases para el tratado naval han sido removidas. Yo por lo tanto he resulto enviar una comunicación para este efecto al Gobierno Británico.

Esto no es para nosotros un asunto de práctica importancia material, por lo tanto espero poder evitar una carreta armamentista con Inglaterra, y en vez de eso, verlo como una acción de auto respeto.

En caso de que el Gobierno Británico quisiera entrar una vez más en negociaciones con Alemania sobre este asunto, nadie estaría más feliz que yo de poder llegar todavía a un claro y correcto entendimieto.

Por otra parte, yo conozco mi gente, y confío en ellos."



Fuentes:

- Joaquin Bochaca. Historia de los vencidos.p160
- www.lagazeta.com.ar

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Fuente: www.lagazeta.com.ar

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