Home
Home


URSS 1928-1932: NUEVA ETAPA VIOLENTA
                          

Joseph Stalin    

Joseph Stalin


(01) Reforma agraria
(02) Sucesos alarmantes en el exterior
(03) Nota aclaratoria.
(04) Fuentes.
(05) Artículos relacionados.


Reforma agraria

En la primera etapa de revolución violenta el marxismo logró el control de Leningrado y Moscú en 1917, y luego destrozó a la contrarrevolución y la liquido en matanzas colectivas de magnitud jamás vista.

Al amainar esa etapa, los jefes marxistas recurrieron a la revolución pacífica para reconstruir algo y para atraer la inversión y la técnica de Alemania y Estados Unidos.

Al cabo de cinco años de relativa paz, o sea en 1928, el Kremlin inició una nueva etapa de revolución violenta para realizar la reforma agraria integral, en la cual los campesinos se "colectivizarían". Según esto ya nadie era dueño de la tierra que trabajaba, ni de lo que su trabajo producía. La tierra era del régimen y la producción también. El campesino recibiría lo indispensable para vivir mediante un estricto racionamiento.

Naturalmente la población agrícola se opuso a esa "colectivización" que la convertía en paria incondicional de los jefes comunistas. Y naturalmente que el régimen descargó toda su fuerza, sin contemplaciones, para ahogar en sangre esa oposición.

La tarea represiva duró cuatro años, de 1929 a 1932. Los sucesos que entonces se desarrollaron fueron de un dramatismo nunca antes visto en la historia. Su relato requeriría varios libros. Una ligera idea sobre el particular la da un testigo con las siguientes palabras: "En 1932, salvo breve interrupción en el verano de 1930, ya llevaba 4 años la furia colectivizadora. Los granjeros habían luchado denodadamente. Se empleó a la GPU en vez del ejército, del cual no se confiaba plenamente. Con aviones y tanques se atacó a las aldeas más rebeldes, pasando a cuchillo a sus habitantes o simplemente cortándoles las comunicaciones para dejarlos morir de hambre, enfermedad o canibalismo.

"Tan sólo entre 1928 v 1929 las pérdidas de ganado se cifraban en 15 millones de caballos (de un total de 30 millones que había en la URSS), 42 millones de vacuno (de 70 millones), 97 millones de lanar y cabrío (de 147 millones) y 8 millones de cerdos (de 20 millones).

"A partir de 1928 los reclutas que llegaban a los cuarteles rebosaban indignación por los crímenes que habían visto en el campo, debido a la colectivización: casas abandonadas, cosechas quemadas, ganado sacrificado; las víctimas de represalias de la NKVD colgando de los árboles y palos telegráficos; convoyes con familias deshechas, hambrientas y desesperadas, enviadas a Siberia. El descontento cundía a los oficiales". (1)

La "ingeniería social", nueva rama técnica desarrollada por la CHEKA, la OGPU y la NKVD, dispersaba en comarcas lejanas a la población campesina que en una aldea había opuesto resistencia organizada.

Los principales opositores eran muertos y los otros debían trabajar en los koljoses (ejidos colectivos) o eran llevados a campos de concentración, a cargo del jefe Nedozeking. "El presidiario se aloja en chozas de barro, alimentado de mendrugos, raíces y desperdicios; si los koljosianos carecen de mesas, de platos y de cucharas, es natural que, en los campos de concentración, los alimentos sean distribuidos a razón de un balde por cada grupo, al cual tendrán acceso primero los más fuertes, quienes hundirán sus dedos para sacar lo menos malo en aquel pegajoso líquido. (2)

De esos campos de concentración saldrían después, seleccionados por Nedozeking (Jefe no-ruso) los grupos que deberían realizar trabajos forzados en diversas obras. La reforma agraria total, que consistía en suprimir la propiedad privada de la tierra y de lo que hacía producir a la tierra, no daba buen resultado. Eso ya se sabía. Ni aumentaba la producción de víveres ni mejoraba la economía de los campesinos, pero esto no importaba, supuesto que no era un mejor nivel de vida lo que el régimen buscaba, sino un aumento de su propio poder. Si el régimen controlaba la tierra, si el campesino era un peón al servicio del Estado, si lo que la tierra produjera era propiedad del régimen, éste sería más fuerte. Una minoría puede imponerse sobre una mayoría mediante el engaño, pero el engaño es temporal, y para que la minoría conserve su dominio necesita apoyarse en el terror, en el control de las masas. Un control cada vez mayor, siempre superior al descontento que el régimen provoca.

Controlar totalmente un sector y luego otro, era el secreto de que el régimen comunista se vigorizara e hiciera imposible la reacción en contra suya.


Leon Trotsky Sucesos alarmantes en el exterior

Mientras la reforma agraria sacudía a la URSS, en el extremo oriente las tropas japonesas ocupaban la Manchuria, colindante con Liberia. La fuerza del Japón crecía rápidamente y ya había empezado su rearme. El general ruso Vassil K. Bluecher, comandante en Siberia, se hallaba alarmado por la colectivización, lo mismo que el mariscal Tukhachevsky y otros muchos altos jefes militares, y lograron que la reforma fuera aplazada en Siberia, debido a la crisis planteada por el avance japonés en el norte de China.

En el occidente de la URSS, o sea en Alemania, otro acontecimiento estaba preocupando a numerosos jerarcas marxistas: en enero de 1933. Hitler se convertía en Canciller.

Como Hitler era el jefe del único partido anticomunista de Europa capaz de abatir al marxismo, y como ya había llegado al Poder, varios jefes de la URSS se inclinaban por una revisión de táctica para afrontar el nuevo peligro.

Lew Devidovich Bronstein (conocido como León Trotzky) se hallaba en el extranjero porque había tenido hondas diferencias con Stalin respecto a la táctica a seguir. Pero desde su exilio ejercía todavía poderosa influencia en la URSS, donde tenía muchos amigos y discípulos. Trotzky había sido el creador del Ejército Rojo y el vencedor de los contrarievolucionarios anticomunistas. Trotzky juzgaba que Hitler era un peligro de primera magnitud y que en ese momento la URSS debería acentuar las tácticas de la "revolución pacífica" para flanquear a Alemania.

Pero Stalin no tomaba muy en serio a Hitler. Se burlaba de los temores de Trotzky y de la incertidumbre de otros jefes prominentes de la URSS. En Alemania había dos millones de comunistas. El Partido Comunista Alemán era más numeroso que el Partido Comunista Ruso. El Tratado de Rapallo (de "comercio y amistad") había permitido a Moscú infiltrar mucha gente suya en las universidades y fábricas alemanas.

Ciertamente Hitler había sido nombrado Canciller por el Presidente Hindenburg, pero de los diez ministerios del Gabinete sólo contaba con dos: con el Ministerio del Interior (sin jurisdicción sobre la Policía) a cargo de Frick, y con el Ministerio sin cartera a cargo de Goering. Los otros ocho ministerios se hallaban en manos de opositores a Hitler, o bien, de gente que en una crisis no lo apoyaría.

El Partido Comunista de Alemania tenía instrucciones del Kremlin para seguir atacando a los sociaidemocratas y a los nazis, en la seguridad de que el triunfo de Hitler sería transitorio y de que muy pronto lo derrocaría, cosa que provocaría una crisis a !a medida para "desatar el diluvio comunista". En otras palabras, se daba por seguro que el precario ascenso de Hitler serviría para justificar, poco mas tarde, que se barriera con todo el nazismo, con toda !a "derecha", con toda la "reacción", con todo el “anticomunismo". El único partido poderoso para capitalizar la caída de Hitler era el Partido Comunista Alemán.

Los cálculos sobre una inminente caída de Hitler parecían muy bien fundamentados porque dentro de Alemania había varios grupos poderosísimos de oposición a Hitler. Entre ellos figuraban:

1. El general Von Schleicher, ex canciller, que había propiciado el Trátado de Rapallo. Schleicher era partidario de crear una milicia parecida a la de la URSS, y de hacer en Alemania una reforma agraria en escala reducida. Se calificaba a si mismo como "general social" y decía confiadamente que Hitler no viviría mucho. Este personaje estaba plenamente identificado con el general Hammerstein- Équord, comandante del Ejército. Hammerstein era reservadamente procomunista, se denominaba el "general rojo" v odiaba a Hitler. Junto a estos dos eminentes adversarios de Hitler habla otros en diversos puestos importantes del Ejército y de la policía. (3)

2- Wilhelm Leuschner, Max Habermann y Jacob Kaiser (nacidos en Alemania, aunque no alemanes de origen) controlaban una red de sindicatos obreros y podían llegar a realizar paros y huelgas que crearan el caos preliminar del "diluvio comunista". Operaban en relación con el líder Gronowski, influyente dentro del movimiento de trabajadores católicos, que agrupaba a medio millón de obreros.

3. En el movimiento "Demócrata Cristiano" había otra célula procomunista. Los prelados Schoenfeld y Bonhoeffer, protestantes, y los prelados católicos Koenig y Roesch simpatizaban con el movimiento de oposición, aunque muy reservadamente.

4. Ernst Roehm era jefe de la S. A., especie de milicia de asalto aún no terminada de organizar, pero que ya tenía 400'000 miembros, o sea, más que el ejército. Roehm había sido partidario de Hitler al empezar la lucha, pero luego fue defeccionando hacia una "ala izquierda". Hablaba ya como revolucionarlo y quería una “segunda revolución”. Hitler había adoptado para su movimiento la definición “nacional-socialista" dando a esta última palabra la acepción de "justicia social", pero de ninguna manera la acepción marxista que convierte al socialismo en la primera parte del comunismo.

Roehm era homosexual, expuesto al chantaje y a los desequilibrios mas dañinos; juzgaba “reaccionarios" a los empresarios, a los sacerdotes, a los comerciantes y a los militares de carrera y aspiraba a eliminarlos en la "segunda revolución". Hitler no estaba de acuerdo con nada de esto.

Dado todo lo anterior (que es apenas un esbozo de los grupos influyentes que se disponían a derrocar a Hitler), resultaba fundado el optimismo de Stalin y del grupo de jerarcas que pensaban como él. Todos ellos tenían la seguridad de que en semanas, o meses, Alemania ardería por los cuatro costados y que entonces pasaría a ser botín del comunismo.

(Ver :
- Fuerzas metafísicas.)
- URSS: la gran purga)

(l) Los Conspiradores.- Geof rey Bailey.

(2) Stalin el Terrible.-Por Suzanne Labin.

(3) El Estado Mayor Alemán.- Walter Goerlitz, antinazi. Gloria y Ocaso de los Generales Alemanes.- Curt Riess


Nota aclaratoria:

Nota aclaratoria:

Esto es historia documentada.

La transcripcion textual del artículo, no necesariamente implica la total coincidencia con las opiniones del autor.

No comfundir sionismo con semitismo.


Fuentes:

- Salvaror Borrego. Infiltración Mundial, p.51
- Castagnino Leonardo. www.lagazeta.com.ar

Copyright © La Gazeta Federal



Ver notas relacionadas:

- Fuerzas metafísicas.)
- URSS: la gran purga)
- Caballo de Troya.
- ¿Revolución rusa?
- Infiltración mental
- Etapa violenta en la URSS (1928-1930)
- Inflación: Patrón oro - patrón trabajo
- Reforma agraria.
- Archipiélgo Gulag.
- La CHEKA.
- La PURKKA.
- Antes y despues de Rusia
- Reforma agraria
- Propaganda y delación
- En las puertas de Moscu (1941) (Segunda guerra mundial)
- Los 30.000 muertos de Rotterdam (Segunda guerra mundial)
- El enemigo invisible (Segunda guerra mundial)
- En las puertas de moscú. 1941 (Segunda guerra mundial)
- Dunkerque: la puerta de escape abierta (Segunda guerra mundial)
- Bombareo a objetivos civiles (Segunda guerra mundial)
- Prisioneros rusos campana de 1941 (Segunda guerra mundial)
- Dresden 1945 (Segunda guerra mundial)
- La toma de Berlín (Segunda gerra muncial)
- Alcazar de Toledo (Guerra civil española)
- Cnel.José Moscardó (Guerra civil española)
- Nuevo orden
- Vladimir Putín (Discurso)

Ver en el indice más Historia Argentina.



Fuente: www.lagazeta.com.ar

Compartir en:



La Gazeta FederalLa Gazeta
Federal


HomeLa Gazeta Federal
en facebook



Inicio