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VENADO TUERTO
                          

(Provincia de Santa Fe)

¿Por qué Venado Tuerto?

(Por Teresa Encarnación Alvado)


Venado Tuerto, Prov. de Santa Fe    

Venado Tuerto


Todo nombre debe ser el claro reflejo de lo que significa el representado.

Desde muy pequeña me causó intriga el nombre de mi pueblo -¿De dónde habrán sacado esa nombre?- me repetía una y mil veces ¿Por qué VENADO TUERTO?, Un día se disipó la incógnita.

Ese nombre que a veces es motivo de risas y bromas, tiene una pintoresca y emotiva historia.

La Leyenda o tradición no es un hecho tan cierto que pueda tomarse como documento histórico, pero a veces se origina en algún suceso más o menos real y en el caso de mi ciudad fue así:

En 1850 (año en que murió el General San Martín) el sur de las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y San Luis, aún estaban ocupadas por sus propios dueños, los nativos que se resistían a dejar el lugar y sentían rencor por aquellos que, con engaños o por la fuerza, les sacaban las tierras. Embestían con valor salvaje y siempre que podían peleaban contra ellos tratando de recuperar los terrenos perdidos.

Las posesiones ganadas a los nativos eran defendidas por el ejército que se protegía en los fuertes construidos por los soldados. Dentro del fuerte se levantaban las cabañas para los militares, los polvorines, las armas, la Comandancia, etc. También se construían pequeños ranchos de barro con techos de paja, para las familias de los fortineros. En el centro del poblado estaban los cañones y el mangrullo u otero (observatorio hecho sobre altos troncos de árbol) donde se instalaba un vigía en forma permanente, encargado de mirar los alrededores para controlar los movimientos extraños. El fortín o fuerte, estaba cercado por una pared de cañas o de adobes (ladrillos crudos) y de un foso de 4 metros de ancho que los protegía con mayor seguridad de los ataques indígenas. En ese afán de conquista el gobierno con su ejército, fue construyendo fortines a lo largo de las tierras que quitaba a los lugareños. Constituían una verdadera cadena en la pampa desierta.

En algunos casos los fortines fueron el origen de los pueblos. En esa región, se sucedían el Melincué, el Hinojo, el Zapallar y otros... No se sabe bien si fue en el fortín el Hinojo o el Melincué, los soldados criaron a un ciervito que tenía un problema en un ojo, estaba tuerto. Cuando se hizo grande empezó a salir del fortín para vivir con otros venados silvestres que por allí rondaban, pero cuando algún indio merodeaba por los alrededores, era el primero en buscar refugio junto a los soldados que lo habían criado y protegido. Al darse cuenta los soldados tomaron nota de esa eventualidad y estaban siempre atentos. Puestos sobre aviso, los habitantes del fortín se preparaban para la defensa y de esa forma siempre ganaban en los encontronazos. Los avisos del venadito se sucedieron durante mucho tiempo pero una mañana lo encontraron muerto y desangrado, con una flecha en la panza, cerca de la laguna que había por los alrededores del fuerte.

Se lloró mucho la pérdida del animal, se habló mucho de sus hazañas y más tarde, casi sin darse cuenta, al referirse a la laguna, la empezaron a llamar: “la del venado tuerto”.

Cuando se vendieron las tierras un señor llamado Eduardo Casey, que había comprado mucho campo por los alrededores, un día llegó hasta la laguna y le extrañó el nombre; cuando el baqueano o guía, le contó el por qué se llamaba así quedó muy impresionado y dijo:

- Cuando divida mis tierras y las venda a los irlandeses (él era irlandés) fundaré un pueblo en el centro de la colonia y le pondré de nombre Venado Tuerto en agradecimiento a ese animalito gaucho. Así fue. No pasó mucho tiempo. En el año 1883 (según la reseña histórica sobre Venado Tuerto de Eduardo Huhn) envió a un escribano a vender los primeros lotes del pueblo que fundaba y, contra el parecer de muchos, cumplió su promesa. Le puso de nombre VENADO TUERTO.

Ya en el año 1900, hubo quien intentó cambiar ese nombre por Eduardo Casey, pero aunque se respeta y se le está muy agradecido al fundador, los habitantes se opusieron.

Ver más Idolos, mitos y leyendas populares en el Indice General "Mitos y Leyendas"

Fuente: www.lagazeta.com.ar

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