Home
Home


"VUELOS SUICIDAS" (Por Otto Skorzeny)
                          

Hanna Reitsch


(01) Visperas del desembarco aliado
(02) Hanna Reitsch
(03) Fuentes.
(04) Artículos relacionados.


Las Visperas

Ya al comenzar la primavera de 1944 empezábamos todos a preguntarnos donde y cuando se produciría el desembarco en Europa occidental. Sabíamos que se verificaría y presentíamos que era inminente.

… En la misma época comenzamos también a preguntarnos si podríamos contribuir, y de que manera, en las semanas posteriores al desembarco, a dificultar al llegada de refuerzos enemigos y el emplazamiento del dispositivo aliado…


Voluntarios

Por supuesto, habíamos intentado asimismo crear armas nuevas en el ámbito aéreo, reservado, en principio, a la Luftwaffe. Desde hacía algún tiempo, la 200ª escuadrilla de combate se dedicaba a toda clase de experiencias. Determinados aviadores estudiaban hasta “operaciones suicidas”, es decir, que se ofrecían como voluntarios para estrellarse con un aparato completamente lleno de bombas y explosivos contra un objetivo determinado, principalmente barcos de guerra.

Pero el Führer rechazó ésta, según parece, en virtud de consideraciones filosóficas: en efecto, estimaba que un sacrificio tal no respondía al carácter de la raza blanca ni a la mentalidad alemana. Por consejo suyo, no debíamos imitar a los “voluntarios de la muerte” japoneses.

Otto Skorzeny

Pocas semanas antes de desembarco aliado tuve ocasión de trabar conocimiento con la aviadora Hanna Reitsch, y nuestra primera conversación me abrió inmediatamente perspectivas nuevas. Con una calma impresionante en una mujer tan frágil, me declaró sin ambages que un verdadero patriota no debía encarecer el precio de su propia vida cuando la salvación de la patria estaba en juego.

A continuación me explicó su pensamiento íntimo: quizás se precipitasen los acontecimientos los acontecimientos tan trágicamente que nos viéramos obligados a hacer un llamamiento a los “voluntarios de la muerte”. Pero en tales circunstancias, sería nuestro deber buscar un medio que proporcionase al piloto siquiera una posibilidad de conservar el pellejo.

En ese punto Hanna Reitsch tenía razón. Ciertamente: pude comprobar bien pronto que el entusiasmo y la combatibilidad de mis voluntarios se habían decuplicado desde que se les ofreció una oportunidad, bien pequeña, por cierto, de regresar sanos y salvos.

(*) Otto Skorzeny, mundialmente conocido oficial de las fuerzas Waffen SS, por la liberación de Mussolini en el Gran Tasso.


Fuentes:

- Otto Skporzeny. "Misiones secretas". p.107
- Castagnino Leonardo. www.lagazeta.com.ar

Copyright © La Gazeta Federal



Ver notas relacionadas:

- Asesinato de Mussolini y Clareta Petacci
- Entrada en Viena (Por Otto Sakorzeny)
- Kurt Edler

Fuente: www.lagazeta.com.ar

Compartir en:



La Gazeta FederalLeonardo Castagnino
Historia


HomeLa Gazeta Federal
en facebook



Inicio