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LA BARBARIE DE CERRO CORA - (Marzo de 1870)
(Guerra del Paraguay)


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Testimonios

Consumado el crimen de Solano López, se desata la barbarie. El propio López es despojado de todas sus ropas, y su cuerpo pisoteado y mutilado. La soldadesca baila alborozada sobre su cadáver. Arrastrado, es arrojado ante su familia, donde sus hijos pequeños cavan con las manos una improvisada sepultura.

Y mientras esto acontecía en el Aquidabán, comienza una feroz cacería. El hijo mayor de Solano, Coronel Cnel. Juan Francisco López, “Panchito”, de 18 años, muere espada en mano intentando defenderse de un grupo brasileño: “¡Un coronel paraguayo no se rinde¡”. Elisa Lynch cubrió el cuerpo sangrante de su hijo con su propio cuerpo, y espetándole a la soldadesca: “Esta es la civilización que han prometido” (Testimonios de la Guerra Grande. t.I,p.106)

Otro hijo de Solano López, José Félix López, de apenas once años, es sacrificado. El General Gral. Francisco Roa, rodeado de enemigos, es tomado prisionero y degollado inmediatamente. El propio Vicepresidente Sánchez, octogenario, se niega a rendirse y es ultimado a lanzazos. El Coronel Cnel. José María Aguiar, inválido por las heridas recibidas en Tuyutí, fue lanceado y degollado. Solo se salvaron algunos que alcanzaron a huir, o quienes estando en comisión, llegaron después de la masacre. Para mayor horror, fue incendiado el campo, donde perecieron los heridos.

Algunas versiones difieren endetalles, aunque no en lo esencial. Cuenta el director de "La Patria", don Enrique Solano López, que se encontraba él con su hermano el coronel Juan Francisco López (de solo 9 y 15 años respectivamente), de quien era ayudante, ambos a caballo, a corta distancia del carruaje en que iba su mamá, la señora Lynch, cuando fueron rodeados por una sección de caballería mandada por el coronel Ventura Martins, quien les intimó rendición.

"Un coronel paraguayo no se rinde", contestó el joven López, sacando rápidamente su espada y tirando un mandoble, en cuyo momento fue muerto de varios tiros de carabina; y su ayudante, Enrique, de nueve años, cayó al suelo de su montado sin sentido, de un culatazo que le dieron en la nuca. El coronel Juan Francisco contaba 18 años y era indudablemente el único hijo del mariscal que había heredado su carácter y talentos.

Llegaron un minuto más tarde a donde estaba el carruaje de Elisa Lynch el coronel Antonio da Silva Paranhos y el sargento mayor Floriano Peixoto. Desde este momento quedó garantida la vida de todos. El coronel Paranhoss se presentó a la odiada compañera del mariscal López a ofrecerle su protección, a nombre de la caballerosidad de hombre bien nacido; y el mayor Peixoto -posteriormente mariscal presidente de los Estados Unidos del Brasil y segundo definitivo fundador de la República- invocando el nombre del comandante Cunha Mattos. En efecto, Peixoto era enviado ex Profeso por su amigo el militar mencionado, más tarde general del imperio, ex prisionero de guerra de los paraguayos el 3 de noviembre en Tuyutí, quien había merecido señalados servicios de la señora Lynch, durante su cautiverio y le atribuía su supervivencia.

Cuando regresaban a pie al antiguo cuartel general paraguayo, para tomar el camino de Concepción, la señora Lynch con sus hijos, su servidumbre y los señores Paranhos y Peixoto, dieron con los restos del mariscal López, traídos de donde murió, enterrados a flor de tierra, rodeados de un gentío de mujeres y hombres y un soldado brasilero bailando y haciendo piruetas sobre la barriga del cadáver que no estaba cubierta. La señora Lynch ante este espectáculo, dándose cuenta de lo que sucedía, a pesar de que sus acompañantes procuraban distraerla con su conversación, se lanzó hacia el lugar, se abrió paso, y desalojando al soldado de un empujón, dijo con viveza dirigiéndose al coronel Paranhos y mayor Peixoto: "¿Y es ésta, caballeros, la civilización que nos han traído a cañonazos?' El sargento mayor Peixoto ahuyentó a los profanadores que eran personas de color.


Fuentes:

- Testimonios de la Guerra Grande. Colección imaginación y memoria del Paraguay. t.II
- Castagnino Leonardo. La guerra contra Paraguay. La hecatombe.

- La Gazeta Federal: www.lagazeta.com.ar

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- Francisco Solano López.
- Carta a Emiliano López
- Elisa Lynch
- Gral. José E. Díaz.
- Gral. Bernardino Caballero.
- Tratado Triple Alianza

Fuente: www.lagazeta.com.ar



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