Home
Inicio


MAXIMAS DE JUAN MANUEL DE ROSAS
                                   

Juan Manuel de Rosas    
Autor: Leonardo Castagnino    
JUAN MANUEL DE ROSAS. La ley y el orden

(01) El escritor
(02) Máximas
(03) La Ley y el órden.
(04) Fuentes.
(05) Artículos relacionados


El autor.

Durante su exilio en Inglaterra, Rosas trabajaba en su granja incansablemente durante el día para subsistir, y por la noche ordenaba y arreglaba sus papeles.

Adolfo Saldias, que tuvo a la vista esos papeles con el permiso se Manuelita, da cuenta que Rosas estaba preparando varias obras, incluida su autobiografía, algunas de las cuales quedaron inconclusas, como “La Ley Pública”, de tinte político, o “La Religión del Hombre sea cual fuere su creencia”. Escribió también un “Diccionario de la lengua Pampa”, cuyo texto original completo pasó a manos de Adolfo Saldías.

“Tuve ocasión en Francia –dice Saldías en “Papeles de Rosas”- de enseñar la Gramática en el Diccionario al sabio Ernesto Renán, quien los en su poder algunos días, al cabo de los cuales me manifestó una opinión en extremo favorable para dichos trabajos. Llegó a prometerme una introducción para publicarlos; pero desgraciadamente falleció en esos meses, dejando en las ciencias y en la letras francesas un vacío profundo.”

Rosas escribía también, en forma de máximas, sus pensamientos morales, muchas de las cuales se pueden leer en su correspondencia, en particular con Josefa Gómez.


La máximas.

“Uno de los papeles más importantes que hay algunas veces que representar, es el de tonto”

“El que llora los males antes de tiempo, los llora dos veces”.

“Aunque los ancianos no estén exentos de pasiones, ni aún en lo más avanzado de su existencia, la resignación y la mansedumbre son el verdadero tesoro de de la felicidad en esta vida”.

“El hombre verdaderamente libre es el que , exento de temores infundados y de deseos innecesarios, en cualquier país y en cualquier condición en que se halle, está sujeto a los mandamientos de Dios, al dictado de su conciencia y de un sana razón”.

“La ingratitud es una semilla, que de cientos, muy pocos degeneran”.

“Sólo es dado vivir tranquilo a los ignorantes y a los estúpidos que no piensan ni sienten; nuestro Señor Jesucristo dijo: bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos”

“Nunca es tarde para alcanzar a saber algo, o para hacer algo agradable a Dios y a los hombres, si se cultiva el entendimiento. San Ignacio de Loyola comenzó a estudiar latín a los 43 años; y no fueron pocos los que pasaron esa edad hasta comenzar los cimientos de su gloria. Platón escribió sus mejores obras siendo ya octogenario; y Sócrates de Panathea trabajaba a los 97 años; y su maestro Gorgías no dejó de estudiar y escribir durante 107 años de su vida luminosa. Por eso, y por otras mis vistas, sigo mis obras con alguna mayor experiencia práctica.”

“La aspiración a una larga vida es natural: pero aunque para obtenerla empleamos cuidados, ella se nos va también sin saldar la cuenta entre las sombras fugitivas de los goces que nos abandonan y la realidad de los sufrimientos que nos esperan”.


La Ley y el órden

En su espíritu conservador y amante del orden y la ley, repercutían las revoluciones europeas. Consideraba que la enseñanza libre era una de las causas que convertían la libertad en licencia, y que propagaba los males de la revolución y la impiedad.

“Por la enseñanza libre –escribía el 12 de mayo de 1872- la más noble de las profesiones se convierte en arte de explotación a favor de los charlatanes, de los que profesan ideas falsas subversivas de la moral o del orden público. La enseñanza libre introduce la anarquía en las ideas de los hombres, que se forman bajo principios opuestos o variados al infinito. Así el amor a la patria se extinguirá, el gobierno constitucional será imposible, porque no encontrará la base sólida de una mayoría suficiente para seguir un sistema en medio de la opinión pública confundida, como los idiomas en la torre de Babel. Ahora mismo Francia, España y los Estados Unidos están delineando el porvenir. Las Naciones, o vivirán constantemente agitadas, o tendrán que someterse al despotismo de alguno que quiera y pueda ponerlas en paz”.

                 

Fuentes:

- Leonardo Castagnino Juan Manuel de Rosas. La ley y el orden
- Ibarguren Carlos. Juan Manuel de Rosas, su vida, su drama, su tiempo.
- La Gazeta Federal www.lagazeta.com.ar

Ver notas relacionadas:

- Rosas no ha muerto
- El exilio de Rosas.
- ¿Porque se exilió Rosas en Inglaterra?
- Grandeza y Pobreza en el exilio
- La injusticia del exilio
- Testimonio de Hamilton Fotheringham
- La visita de un sobrino (Rozas Valdez)
- Reportaje en el exilio (Rozas Valdez)
- El Restaurador de las Leyes
- Retratos de Juan Manuel de Rosas

Ver en el indice más Historia Argentina.

Fuente: www.lagazeta.com.ar

Compartir en:



La Gazeta FederalLa Gazeta
Federal


HomeLa Gazeta Federal
en facebook







Inicio