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"SE NOS VIENEN..." (Intenciones lusitanas)
                          


José Gervacio Artigas    
Protector de los Pueblos Libres.     José Gervasio de Artigas

(01) La visión de Artigas
(02) Intenciones lusitanas
(03) Los realistas
(04) Porteños y montevideanos
(05) Fuentes.
(06) Artículos relacionados.


La visión de Artigas

En enero de 1816, José Gervasio de Artigas le escribía a Barreiro:

“Según toda probabilidad los portugueses se nos acercan con movimientos que no pueden menos que excitar nuestro cuidado. Ya sea de interés de aquella corte, ya esfuerzos de los emigrados, ya intrigas de Buenos Aires, lo cierto es que se nos vienen…


Intenciones lusitanas

El caudillo opinaba con acierto sobre las intensiones seculares de “aquella corte” de avanzar sobre la Banda Oriental del Río de la Plata, incentivados por los “emigrados” porteños en Río de Janeiro, y de las propias “intrigas” y tolerancia del gobierno de Buenos Aires.

Las potencias europeas habían reconocido a Don Juan como “Príncipe Regente del Reino de Portugal y del Reino de Brasil”, y fallecida la Reina María I en marzo de 1816, el nuevo titular del “Reino Unido de Portugal, Brasil y Algarves”, Juan VI, veía ahora la posibilidad de apoderarse de al Banda Oriental, aprovechando las disidencias en la Provincias del Río de la Plata.

La ocupación de la Banda Oriental era el "sueño dorado" porque le daría al Brasil la posibilidad de acceder por las vías navegables hacia la región del Matto Grosso. Coincidía además con los intereses de los ganaderos riograndenses que verían expandir sus negocios en mejores tierras y con un puerto de ultramar sobre el Río de la Plata.

Por otra parte, la Corte brasileña desconfiaba que el republicanismo y federalismo de Artigas fuera un mal ejemplo que se extendiera hacia Río Grande do Sul. El historiador Pereira da Silva señala que el gobierno de Río de Janeiro, “cansado de los gastos extraordinarios a que lo compelía el estado de paz armada en aquellos parajes, la aglomeración de fuerzas en varios puntos de al frontera, los recelos de que se comunicasen a sus súbditos las ideas incendiarias y el espíritu demagógico y anárquico de sus vecinos y los temores de que ocurriesen fugas, levantamientos y deserciones de esclavos y soldados, inspirados por los escritos y proclamas que entre ellos hacían circular los secuaces de Artigas”.

Sin embargo para la corte brasileña la toma de la Banda Oriental no era cosa tan sencilla. Por un lado estaba la propia defensa del artiguismo. Por otro lado, la “tolerancia” de Buenos Aires a la invasión portuguesa podía ser “temporaria”, hasta deshacerse del caudillo oriental.

Otro factor en contra, era la propia Inglaterra que consideraba la Banda Oriental como "la llave del Plata" y no admitía la desmedida expansión brasileña. En junio de 1815, preparando el terreno, Don Juan se dirigía al gabinete británico en los siguientes términos:

“…que los asustadores progresos hechos por el espíritu revolucionario en las Provincias del Río de la Plata, limítrofes del Brasil, así como el estado inquieto de esas provincias, debiendo excitar justas aprensiones al gobierno portugués, sobre la situación que así amenazaba la seguridad del Brasil, S.A.R., el Príncipe Regente juzgaba deber aprovecharse sin demora la tranquilidad de Europa, a fin de llamar una división de su ejército de Portugal, para ser empleada en la defensa de sus estados americanos. Esta medida –continua la nota- ya se considere relativamente al estado actual de las Provincias del Río de la Plata, ya tienda a poner al gobierno portugués en situación de cooperar con la expedición que España se propone enviar a esos países, parece la más conveniente que S.A.R. pudiera tomar en las circunstancias actuales. Así juzgó S.A.R. deber participarlo a S.M.B., su antiguo aliado, el cual no podrá dejar de aprobar el procedimiento adoptado para garantizar la seguridad del territorio portugués…” (WRA.p.269)


Los realistas

Estas intensiones lusitanas eran favorecidas por jerarcas españoles emigrados en Montevideo luego de la caida la plaza en manos porteños. José Gaspar de Vigodet y fray Cirilo Alameda, al frente del grupo español y con el apoyo del patriciado montevideano, como Joanicó, Batle, Salvañach, Magariños y otros, alentaban un acción militar sobre territorio oriental en la falsa esperanza que la Casa de Braganza, como aliados de la Casa Real Española en Europa, reconquistara la Banda Oriental para su “legitimo dueño” Fernando VII. Esta actitud, sin embargo, no era compartida por el Encargado de Negocios español ante al Corte de Río, don Andrés Villalba, que con razón desconfiaba de las intenciones brasileñas y trataba de obtener una definición de las reales intenciones que impulsaban a Don Juan. Los hechos posteriores justificarían su desconfianza.


Porteños y montevideanos

No eran ajenos a esta complicada situación los exiliados porteños en Montevideo, como Carlos María de Alvear o Valentín Gómez y el propio montevideano Nicolás Herrera, que alentaban la ocupación brasileña de la Banda Oriental en la esperanza de retornar al poder una vez destruida la “hidra del federalismo” artiguista. El Dr. Herrera, que ganó la confianza del conde de Barca y del propio Juan VI, daría valiosos consejos y sugerencias para redactar el pliego de Instrucciones que se darían al jefe de las fuerzas de ocupación, general Carlos Federico Lecor.

                          
Fuentes:

- Reyes Abadie, Washington. Artigas y el federalismo en el Río de la Plata
- Castagnino Leonardo. Triple Alianza contra los paises del Plata
- La Gazeta Federal www.lagazeta.com.ar


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Fuente: www.lagazeta.com.ar

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