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TOMA Y DACA
                          


Juan Martín de Pueyrredón.     Juan Martín de Pueyrredón

(01) El simulacro.
(02) Fuentes.
(03) Artículos relacionados.


El simulacro.

A mediados de julio de 1816 se conoció la invasión portuguesa a la Banda Oriental. El director Pueyrredón, enfrentado con
Artigas, le daba menos importancia a la invasión extranjera que a su empecinada lucha contra el artiguismo.

Llegado a Buenos Aires, Pueyrredón hizo un simulacro de defensa. Emitió un empréstito, que nadie suscribió, y remitió al caudillo oriental algunos auxilios escasos: 300 monturas y 100 quintales de pólvora. Con gran propaganda anunció la formación de un ejercito para la defensa de Buenos Aires y formó una Comisión de Guerra, encargada de organizar un ejército con el “reclutamiento de esclavos” expropiados a sus amos. Las familias expropiadas protestaron y se reclutaron escasas tropas, que en vez de ir a defender la Banda Oriental, fueron al litoral a hostigar a los caudillos de la liga federal de Santa Fe y Entre Ríos.

Popularmente se sabía que la invasión portuguesa se producía a instancias del agente porteño en Río, Manuel José García: “Creo que tu muerte será inevitable –le escribía a Manuel su padre Pedro Andrés García, ex comandante de Montañeses- pues te acusan de estar entregado en cuerpo y alma a los portugueses; que esto te sirva para tu gobierno y excusar tu regreso”.

Mientras tanto, desde Montevideo, Miguel Barreiro le escribía al Director supremo el 30 de noviembre, pidiendo desesperadamente que le enviase auxilios de guerra. Pueyrredón condicionó la entrega de auxilios, por oficio del 6 de diciembre, que más que una ayuda resultaban una verdadera extorsión: le remitiría 600 fusiles, 500 sables, 4 cañones y 200.000 cartuchos que tenía preparados, a cambio del reconocimiento del soberano Congreso y del Superior Gobierno de las Provincias Unidas.

Antes de recibir el oficio, Barreiro había enviado a Juan Manuel Durán y Juan Francisco Giró como comisionados a Buenos Aires para “poner en acción todos los medios conducentes a garantir la defensa” y facultándolos para que trataran con el gobierno porteño “cuanto conviniera al mencionado objeto y sus incidentes”.

El 7 de diciembre llegaron Durán y Giró a Buenos Aires y Pueyrredón convocó Junta Extraordinaria consultiva con los principales representantes de la ciudad y con la asistencia de los Secretarios de Estado y los comisionados uruguayos.

En la reunión, Pueyrredón propuso dos cuestiones principales: una de ellas era el enviar un representante a Brasil para pedir el reconocimiento de la independencias de las Provincias Unidas y a su vez pedir explicaciones sobre la invasión; la segunda cuestión era resolver si se declarar la guerra al Brasil. Por mayoría se resolvió nombrar un enviado extraordinario, pero la declaración de guerra fue desechada casi por unanimidad. Pueyrredón entonces, protestando solemnemente de los males que podrían sobrevenir, pidió que la resolución conste en actas.

El 8 de diciembre se firmó un compromiso con los comisionados orientales; el Gobierno de Buenos Aires prestaría auxilios para la defensa del territorio oriental, y a cambio el Gobierno Oriental “juraría obediencia al Soberano Congreso y al Supremo Director del Estado en la misma forma que las demás Provincias; que igualmente jurará la independencia que el Soberano Congreso ha proclamado, enarbolando el pabellón de las Provincias Unidas y enviando inmediatamente a aquella augusta corporación, los diputados que según su población le correspondan”.

El Director hizo publicar el “convenio” con grandes titulares: “Acta de incorporación del Territorio Oriental del Río de la Plata, al estado de las Provincias Unidas de Sud América”. Con las firmas de Durán, Giró y del secretario Vicente López, se difundió profusamente en Buenos Aires y el interior. Se remitió también una copia a Montevideo, que como era lógico, fue rechazada de inmediato por el Cabildo y Barreiro, resolviendo comisionar a Victorio García de Zúñiga con “instrucciones bastantes para aclarar nuestra opinión y darle el valor que corresponde”.

Al llegar el convenio a conocimiento de Artigas, lo rechazó de inmediato, impugnando severamente a los firmantes y rechazando en términos categóricos lo convenido:

“Por precisos que fuesen los momentos del conflicto, -dice Artigas- por plenos que hayan sido los poderes que VV.SS. revestían en su diputación, nunca debieron creerse bastantes a sellar los intereses de tantos pueblos sin su expreso consentimiento. Yo mismo no bastaría a realizarlos sin este requisito ¿Y ustedes con mano serena han firmado el acta publicada por ese Gobierno el 8 del corriente? Es preciso, o suponer a VV.SS. extranjeros a la historia de nuestro sucesos o creerlos menos interesados en conservar lo sagrado de nuestros derechos, para suscribirse a unos pactos que envilecen el mérito de nuestra justicia y cubren de ignominia la sangre de nuestros defensores” – y agregaba- “El Jefe de los orientales ha manifestado en todo tiempo que ama demasiado su patria para sacrificar este rico patrimonio de los orientales al bajo precio de la necesidad”.(WRA.p.277)

Mientras tanto, García Zúñiga en Buenos Aires lidiaba con el empecinamiento de Pueyrredón que argumentaba sobre la previa aprobación del 8 de diciembre, hasta que el 31 le hace saber que el convenio debía discutirse con Artigas.

Pueyrredón pretende que Zúñiga gestione ante el caudillo oriental un acuerdo sobre las siguiente bases: “paz entre una y otra banda; comercio sin trabas ni interrupciones, reconocimiento de Santa Fe del gobierno de Buenos Aires, renunciando don José Artigas a toda pretensión sobre aquel pueblo: devolución de prisioneros y remisión de diputados, con plenos poderes, así como del General como de los pueblos orientales, para ajustar un tratado firme y estable”.

Artigas, ocupado ya en la lucha armada contra el ejército invasor portugués, ni siquiera tuvo tiempo de considerar la propuesta enviada con Zúñiga.

                          

Fuentes:

- Reyes Abadie, Washington. Artigas y el federalismo en el Río de la Plata
- Castagnino Leonardo.
Triple Alianza contra los paises del Plata
- La Gazeta Federal www.lagazeta.com.ar


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Fuente: www.lagazeta.com.ar

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