Home
Inicio



ESTANCIA LA MERCED


"Posta o Hacienda de Figueroa     
Estancia La Merced" en San Antonio de Areco    
Fue sede de la conferencia Rosas-Quiroga    

(01) Hacienda de Figueroa
(02) La historia y la actualidad
(03) Los anfitriones
(04) Fuentes
(05) Artículos relacionados

Hacienda de Figueroa

En los pagos de San Antonio de Areco, a pocos kilómetros de San Andrés de Giles, tuvo lugar la entrevista de Rosas con Facundo Quiroga, que partiría al norte en misión antes los gobernadores de Tucumán y Salta, Felipe Heredia y Latorre respectivamente.

La Estancia de La Merced, conocida entones como Posta o Hacienda de Figueroa, sirvió de alojamiento para dicha conferencia entre los caudillos federales.

Quiroga partíó en su mision al norte y Rosas escribió entonces la famosa “Carta de Hacienda de Figueroa”, que alcanzó a Facundo en viaje, y que resulta un documento imprescindible para conocer la relación entre ambos caudillos y el pensamiento político de Juan Manuel de Rosas.

También fue por varios días alojamiento del general Paz durante su prisión, ante de su traslado a Lujan.

Actualmente la Estancia la Merced, un verdadero monumento histórico, se mantiene en propiedad de la misma familia, reprensada por Don Julio Figueroa Castex y varios de sus hijos e hijas, quienes mantienen además las tradiciones criollas.

Julio Figueroa Castex    
(Actual propietario)    

Los pagos de Figueroa,
testigos de la historia


SAN ANDRES DE GILES.- Sobre el tramo del antiguo camino real que llevaba desde San Antonio de Areco hasta Luján, la planicie de la pampa norte se ve interrumpida por una sencilla casita de campo, rodeada por un viejo patio y una arboleda. Sus anchas paredes de adobe y su techo de tejas resguardan un trozo de la historia que no se resigna a caer en el olvido.

En otros tiempos hospedaje del gobernador Juan Manuel de Rosas e improvisada prisión del Manco José María Paz, la Hacienda de Figueroa cumplirá 250 años en poder de la misma familia, un hecho único en la provincia de Buenos Aires. Olvidada por las autoridades municipales, la antigua posta de San Andrés de Giles no tiene ni luz eléctrica.

"Acá todo es a leña: el horno, la estufa y el calefón", cuenta don Julio Figueroa Castex, de pie en su cocina, vestido con bombachas, botas de cuero, sombrero y un pañuelo colorado al cuello. "¿Qué mejor vida que la del campo?", sonríe.

Don Julio, que cumplió 59 años, es descendiente directo del sargento mayor de milicias Tomás de Figueroa, que en 1755 compró las tierras a la familia del general Ruiz de Arellano -fundador de Areco- y formó la estancia La Merced.

Los últimos rayos de sol caen sobre el piso resquebrajado de la "parte nueva", construida a un lado de la posta original hace no menos de 100 años. Después de ir y venir del lavadero a los corrales, Amelia Tapia, la señora de Figueroa, descansa ahora apoyada en la mesada de la cocina. "Yo soy una mujer de trabajo", suspira, y entrelaza sus curtidas manos bajo la cintura.

"Hacienda de Fiqueroa"    
Cuarto que fuera cárcel del "manco Paz"    

La mujer, de 58 años, todavía lava a mano y usa plancha a carbón. Tuvo once hijos. "Dos de las nenas duermen en el cuarto donde estuvo preso Paz", cuenta Amelia.

Se refiere a la noche que pasó el general cordobés en la hacienda cuando lo trasladaban, en calidad de prisionero, desde Santa Fe hasta Luján, en 1835. Las sólidas rejas de hierro en la ventana y los 70 centímetros de pared todavía se adivinan infranqueables.

Don Julio sale de la cocina, atraviesa la galería y camina por el parque hasta detenerse junto a un árbol. Bajo su sombra, acechado por el calor del verano -según la tradición-, Rosas escribió la carta de la Hacienda de Figueroa, fechada el 20 de diciembre de 1834, en donde exponía a los gobernadores sus ideas sobre la organización política de la República y los pasos por seguir.

Facundo Quiroga se había reunido con él unos días antes en la misma hacienda para pedirle consejo antes de partir hacia el Norte. Llevaba la carta ensangrentada entre sus ropas después de ser asesinado en Barranca Yaco, provincia de Córdoba, dos meses más tarde.

"Yo mamé la época de los viajes a caballo con tropa. Había mucho movimiento entonces. Llegábamos a otras provincias para comprar y vender caballos. Después vino el modernismo y el campo se fue achicando", cuenta don Julio, que se dedicó a amansar potros como oficio, pasión que heredó su hija Marina, de 26 años.

Después de las sucesivas divisiones de La Merced, la estancia, que llegó a tener alrededor de 20.000 hectáreas, quedó con sólo seis.

Los herederos de Tomás de Figueroa, cuyo linaje cumplirá 250 años en la misma casa en 2005, viven con sencillez. No pueden costear la instalación eléctrica -nada menos que 30.000 pesos- y, aunque la hacienda fue declarada monumento histórico municipal, la familia se cansó de pedir apoyo sin recibir respuesta.

A Figueroa le basta el haber criado a sus hijos en los valores tradicionales: respeto, seriedad y educación; y se enorgullece de seguir viviendo de acuerdo con ellos. Bajo la atenta mirada de su mujer, el hombre se lleva la mano al pecho y dice: "He llevado esta tierra toda mi vida como un peñón, un pedazo de historia que es de todos, y que yo siento más mío que nada".

(Francisco Bastitta. La Nación del domingo 21 de noviembre de 2004)

Julio Figueroa Castex    
Compartiendo el mate amargo con los visitantes    

Los anfitriones

Agradecemos especialmente a los actuales propietarios,Julio Figueroa Castex, Amelia Tapia y familia, por habernos recibido con la mayor cordialidad.

La visita realizada a este lugar historico, fue iniciativa del Sr. Oscar Turone, integrante y fundador de la agrupacion "Patricios de "Vuelta de Obligado"

Fuentes:

- La Nación.21 de noviembre de 2004
- La Gazeta Federal www.lagazeta.com.ar

Artículos relacionados:

Carta de Hacienda de Fiqueroa
Juan Facundo Quiroga
"Barranca Yaco"
Rosas y Quiroga
Juan Manuel de Rosas
El Restaurador de las Leyes
Pacto Federal.
El complot unitario de 1833.
La aduana.
Unitarismo y Federalismo
Antecedentes
Civilización y Barbarie.
Actitudes_contrapuestas
El hombre del destino
La firme política de Rosas
La segunda guerra Argentino-Brasileña (Caseros).
El sabido correspondente.
Rosas y San Martín
Lo que Rosas no hizo.
Rosas no ha muerto.
Cría cuervos...

Fuente: www.lagazeta.com.ar




Inicio